¿Seria apropiado para un músico con un contrato discográfico firmado estar de acuerdo con las plataformas de distribución ilegal? no estaría dentro de lo razonable tal vez para algunos, pero ¿y el público estaría de acuerdo? es más ¿sentiría empatia por aquel músico al hacerlo?, la pregunta final sería así:
¿Favorece la identidad de un músico que este a favor de las descargas P2P o similares? Esta pregunta me la vengo haciendo hace un tiempo y la respuesta para mi es que sí, es favorable.
Recuerdo hace unos siete años haber escuchado al músico uruguayo(y esplendido) Rubén Rada de su propia boca estar definitivamente en oposición acerrima, ¿pensará hoy lo mismo? Hoy por ejemplo piensa de la misma forma Alejandro Sanz, que sigue insitiendo con “hacerle entender a la gente”.
Dentro de los músicos a favor encuentro a Andrés Calamaro, que en el 2006 hizo una analogía entre la descarga de música y el copiarse un cassette o a Joaquín Sabina afirmando que “los verdaderos piratas de la industria discográfica están en las multinacionales”.
Creo que un músico que expresa hoy abiertamente su apoyo por este tipo de acciones no se encuentra afirmando algo ilógico encontra de sus intereses, o por lo menos no es percibido así por el público.
Justamente por esto último todo cobra sentido. La empatia que siente el público se lo presta el sentido de pertenencia, reflejado en admiración. El verdadero artista no crea por el aplauso(o no debería por lo menos), sino por crear algo extraordinario, encontrar una obra creada en sus manos que supere a su ego. Demostrarle al público que el artista piensa como el público es acercarlos sin romper esa otra mágica distancia entre uno y otro que creo debe existir siempre y que siempre el icono ha sido el telón del escenario.
Una posición donde apoyarse.
El secreto esta en la resultante de un estudio realizado por una escuela de negocios noruega y presentado justo después de la sentencia de un año de carcel a los chicos de Pirate Bay días atrás.
Según el estudio aquellos que confesaron descargar música sin pagar, como por ejemplo a través de redes P2P, consumen diez veces más música “legal” que aquellos que no lo hacen. “No estamos de ninguna manera apoyando las descargas ilegales, tan solo hemos visto que hay relación entre el consumo de música gratuita en la red y el consumo de música de pago” ha asegurado Audun Molde, responsable del estudio.
La moraleja de este cuento incita a utilizar el P2P como un canal más de difusión, la descarga de contenido para aumentar el share de público, ya que hoy no hay aún un modelo de negocios definido. Yo creo que el futuro de la distribución de contenido ya se puede observar, con un modelo alrededor de plataformas como iTunes o Pirate Bay, pero en vez de cobrar por tema como el caso del primero, se cobrará una membresia con descargas ilimitadas al estilo de Rapidshare. Esa membresia será aceptada a cambio de un servicio de descarga ultrarápido al alcance de la mano todo el tiempo, en la compu, en el teléfono, en el dispositivo movil, entre otros diferenciales que se encuentren en el camino.
Si no me equivoco deberán aparecen en breve representantes(músicos) del pensamiento a favor de las descargas, pero mucho más radicales, duros y extremistas, sobre todo activistas, que generen debate como si se tratará el tema de la paz, la discriminación o la guerra. Aquellos que lo hagan primero estoy convencido que crearán grandes cantidades de seguidores que respetan al músico como alguien que tiene que negociar con una discografica pensando en el público.
Muchos de los músicos del futuro naceran de Internet, con una concepción de distribución nueva, que no se borrará tan facil frente a un contrato de una discográfica, si es que aún existen para aquel momento. Los músicos del futuro ya están hoy, en las sombras de myspace, tratando de cumplir un sueño.
Read More