La trama y el desenlance
Estás son algunas cuestiones que por esta hora pienso acerca de la misión estadounidense que concluyó en la muerte de Bin Laden, once años después de los atentados del 11 de Septiembre. Las quiero dejar registradas a modo de poder tener en un registro personal de este momento, ante próximas revelaciones sobre los hechos sucedidos.
Doméstico, por sobre el mundo.
Estados Unidos está en guerra y no hay que olvidarlo. Los europeos se jactan de tener más escrúpulos que los estadounidenses. Yo no les creo. Las acciones llevadas adelante hasta el momento están siendo más funcionales a la política interna norteamericana que a cualquier otra cosa. Sin olvidar que el contexto de la muerte de Bin Laden, es global, Estados Unidos supedita consecuencias internacionales, a su momento pre-electoral, garantizando para si el pase a un nuevo mandato.
El exilio en Pakistan.
Después de algunas declaraciones, me formulo una pregunta: ¿Es posible esconderse durante 11 años de Estados Unidos y Europa, residir durante 6 años en una casa a 50 kilometros de la capital de un país que colabora con US y EU, y a 500 metros de una de las dos bases militares más importantes de ese país? Creo que la única forma de hacerlo es teniendo apoyo gubernamental, y por ende, alguien en este momento, está mintiendo ¿quien miente?
Cuando salí de Cuba…
No usaron la palabra “tortura”, usaron un sinónimo que dice lo mismo. El desenlance con Bin Laden, ahora es la trama de un nuevo capitulo. Parece que nos remontamos a las épocas de Bush donde se debatía si quedaba o no justificado el uso de la tortura en contra del enemigo. Creo que es iluso pensar esto de forma lineal. Preguntenle a John McCain, el republicano que fue por la presidencia y perdió frente a Barack Obama por que es que desde 1973 no puede aplaudir ni levantar los brazos. Ni en la más remota situación quedan justificadas las atrocidades en contra de nadie, sin embargo creo que para enteder la idea, en muchos casos hay que profundizar en su origen.
Exodo 21:24
La venganza, el desquite, la novela Les liaisons dangereuses y su celebre frase acerca de que platos se sirven fríos, que curiosamente fue escrita por un militar, me ha dado una nueva perspectiva. Estados Unidos se asemeja, más de lo que le gustaría leer esta afirmación, a su enemigo. Ambos tienen una debilidad: su instinto de muerte está guiado por un brazo que entiende la justicia y el poder con ojos religiosos, sí, ambos. La filosofía ha creado descripciones sobre el verdadero sentido de la venganza. Estados Unidos la entiende como lo necesario para que exista Justicia y orden social. Al Qaeda en este caso, como una retribución exponencial al sufrimiento que le han provisto a su pueblo. En cualquiera de los casos, ninguno opta por otra cosa que poco más que el instinto, el aval de “D”ios.




