No están migrando contenidos, están migrando vicios.
Me gustaria decir “el papel va a desaparecer y punto”, pero sería demasiado aunque ganas no me faltan. Todos los días navego sobre coloquios referidos a este asunto. Ahora algunos van a estar contentos porque ironicamente hoy me opongo yo, pero a la forma de migrar desde el formato en papel al digital.
Casualmente ayer me tocó participar de dos reuniones donde mis interlocutores me hacian una especie de bloque de resistencia en tanto a las ideas que les contaba sobre la migración del contenido global. Lo cierto es que algunos de ellos con todo el dolor en el alma(¿?) toman la decisión igual de realizar publicaciones en Internet por una cuestión de costos.
Mientras eso sucedia, Harvard University Press, anuncio ayer que ofrecerá más de 1.000 títulos digitalizados a través de Scribd.
Algunos afirman, como Stokes, que el eje del conflicto son los autores y también disiento porque el negocio de la publicación no está en manos de ellos, está en manos de empresas y tarde o temprano todos van a entrar en en el nuevo modelo y por las buenas, porque si no se quedan fuera del mercado.
No migrar vicios es para mi uno de los objetivos de la transición al formato digital, en este caso referido a la política de precios, pero podría hablar sobre derechos de autor en el mismo sentido.
Creo que este debate es nada comparado con el que se generará por la desparición global y real del dinero en metálico. ¿como se manejará el dinero en negro? ¿de que vivirán los abogados?



