Soy un convencido de que solo un ignorante puede tener miedo a educar, un tímido lleva la labor adelante porque lo convence el resultado.
Hay temas actuales en Argentina que me hacen preguntar/me ¿por qué hay personas que tienen miedo a educar en determinados temas a los chicos?(y a los grandes) ¿cual es el problema de coyuntura o como lo quieran llamar que está atrás de esto?.
Estoy buscando respuestas a mis preguntas porque con sentido de pertenencia sobre la comunidad de emprendedores, creo no deber nunca dejar de prestarle atención a la educación y a la problemática involucrada.
Hay dos temas principales hoy donde observo miedo a la hora de decidir sobre la educación de nuestro pueblo y la verdad es que a días de una votación me parece que no viene nada mal un poco de reflexión. Los temas son sexo y democracia.
No hay un orden de preferencias pero pienso que el expuesto condice de mayor a menor con la escala de miedo que genera educar sobre estos temas.
El primero es por lejos el tema que más miedo da, cada vez que se expone en el tapete público la educación sexual, como por estos días pre-electorales, siempre aparecen opositores escondidos trás conceptos de moral equivocos, confusos, dispuestos a encasillar en terminos absolutos sobre el bien y el mal las acciones de la comunidad, contenido aquello en un antiguo, triste, desgreñado y ajerezado discurso religioso, por momentos.
La educación sexual cambia las perspectivas de un individuo y en este caso, más allá de permitirle una vida más plena por las herramienta de decisión que da el conocimiento, genera conciencia de uno mismo y del otro. Más allá del horizonte de este debate, intentar catalogar como bueno o malo educar sobre cualquier tema me parece tan lígero como absurdo.
Mientras vivía en Uruguay, país que admiro por su educación y no me canso de repetir, tuve en el colegío clases de lo que denominaban -educación en el amor-, que no es ni más ni menos que clases informales, por estar los sabados fuera del horario del colegio, de educación sexual tratadas en un contexto afectivo. El eje no era el uso de forro/condón, metodos anticonceptivos, y el listado enfermades por transmisión sexual, era que contexto tenía el sexo en la vida, como parte de ella, sacando la etiqueta de -uso exclusivo para reproducirse- de una vez y para siempre, dando paso ahora sí en un contexto claro, a los típicos temas antes expuestos.
Y para los más religiosos, esos que pagaría por ver como se revuelcan mientras me leen y gritan el nombre de mi blog sin el triple doble b seguido de la palabra “sacrilegio”, quiero contarles que mi colegío era(y es) uno de los dos colegios católicos más tradicionales del Uruguay. Para que se hagan una idea, aún hoy es llamado “El Seminario” ya que era una antigua institución para la formación de curas.
Como siempre estamos de cabeza por estos lares, prefieren al pueblo ignorante porque así es más facil. Es sencillo decir “hicimos mil escuelas” y triste descubrir que dentro de cada una no hay un programa educativo a la altura del mundo actual y menos del futuro. Después vendrán los mismos que avalan estas politicas para demandar seguridad, en un circo donde la carpa que nos cubre esta bordada con la palabra -violencia-.
Con la democracia pasa lo mismo o peor. Hacen responsable al pueblo como si alguien tuviera el poder de cederlo y además lo acompañan con un llamado de atención, como colgandoles el “gran peso” de cuidar y preservar la santa democracia como si de un mueble viejo de algarrobo se tratase.
La educación sobre la democracia no solo da miedo a los que no les conviene educar, se pone a la democracia de manifiesto en la mente de los individuos a través del miedo que es muchisimo peor, como si fuera un lastre, como el sexo, nada más que en este caso el miedo es exitoso y en el sexo por suerte no lo es, todos tarde o temprano terminan cogiendo/follando, el sinonimo que correponda a la región donde estén, creo que es claro.
Mi papá el fin de semana colaboró en este post desde un debate que tuvimos acerca de lo que hoy contiene escribo y puso a mi alcance una definición que considero brillante de Alexis Tocqueville, un pensador e historiador francés del siglo XIX, un tipo que ponderaba la igualdad por sobre la libertad si un gobierno respondia correctamente a todas las necesidades de su pueblo:
Tocqueville designa con el término democracia un estado de la sociedad y no una forma de gobierno. Me parece una genialidad y lamentablemente ese concepto no es el que hoy representa la palabra democracia, hoy la palabra esta lejos del concepto y nadie lo enseña, nadie educa sobre el tema, porque es muy dificil mostrar esa realidad.
Rapidamente algunos levantarian la mano para cuestionar, más rápido de lo que sería de utilidad a los que hacen mal uso del poder, el otorgado por el voto popular -en democracia-. La democracia no es un “lastre” que alguien nos colocó, “una plantita que tenemos que cultivar”, basta de metáforas sacadas de una feria de baratijas.
Propongo estar atentos a esto, se que a algunos se les debe haber hecho pesada la lectura, disculpas pues tienen, soy feliz si algo de lo expuesto sirve para generar opinión y debate en un contexto fertil para todos nosotros, a días de las elecciones.
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